Opiniones impopulares: No me gusta Victoria Secret

Pensando sobre empresas mientras trataba de encontrar inspiración para este post, me he dado cuenta de que tengo una opinión muy impopular sobre una marca muy concreta: Victoria Secret.

¿Qué opinión impopular es esa? Odio su estrategia de marketing y comunicación. Al parecer soy la única ya que se pueden encontrar numerosos ejemplos de especialistas en marketing y publicidad que la adoran (podéis leer a algunos de los defensores de la marca aquí, aquí y aquí)

Pero a mi no me gusta su estrategia. Para nada. Me parece que no es buena para la marca y que desde luego, no es buena para la sociedad. Recordemos esta foto.

Creo que fue el año pasado cuando Victoria Secret lanzo su campaña The Perfect Body, demostrando su idea del “cuerpo perfecto”. Frente a otras compañías como Dove o Lush que han intentado ofrecer distintas versiones del “cuerpo perfecto” y de paso demostrar que sus productos son consumibles por un amplio rango de personas, la firma de lencería ha optado por unir su marca a atributos y, sobre todo, a una imagen muy concreta.

Lo vemos en su publicidad, en sus eventos, en sus tiendas… Mi pregunta es ¿le beneficia? Desde luego esta estrategia no beneficia a la sociedad ya que refuerza una imagen utópica e irreal del cuerpo femenino. Pero ¿beneficia esta estrategia a la marca?

Cuidado, no estoy diciendo que toda su estrategia de comunicación y marketing sea mala. Victoria Secret lleva a cabo una estrategia integral muy exitosa en redes sociales. Comunican muy bien de manera online. Y la estrella de la corona, el desfile anual de sus “ángeles” es un éxito internacional, que medio mundo espera con ansiedad.

Pero al margen de esta expectación, el tipo de publicidad de la firma de lencería ha levantado más de una ampolla. En clara  referencia a la campaña “the perfect body” que mencionábamos anteriormente, la marca norteaméricana Lane Bryant lanzó una campaña llamada “I’m No Angel”, defendiendo la silueta con curvas y demostrando que hay otra manera de vender ropa interior. En redes sociales, Victoria Secret tampoco se libró del escarnio de los usuarios.

¿Qué imagen de marca está dando? ¿Se identifican sus consumidores con ella? ¿Quieren las mujeres comprar en una tienda cuya lencería está pensada para mujeres con un cuerpo que ella nunca podrán alcanzar?

Yo, personalmente no, pero podría ser la excepción. La firma es exitosa y tiene consumidoras fieles. Supongo que por eso la mía es una opinión impopular. A mí no me convence nada y, de echo espero que cambie, evolucione y empiece a incluir a otro tipo de mujeres en su estrategia.

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