Ryanair ¿todo vale por un buen precio?

Ryanair terminó 2015 aumentando un 110% sus beneficios. Sin duda, todo un logro para cualquier empresa. Su estrategia de negocio orientada a proporcionar los precios más bajos cueste lo que cueste les ha colocado como líderes del mercado del bajo coste. Son los preferidos por jóvenes, estudiantes y gente que no puede o no quiere gastar mucho en un viaje por Europa.

Sin embargo, a nivel reputacional y de comunicación corporativa, su estrategia o falta de ella ha generado importantes críticas. Son menospreciados en las redes sociales y los medios de comunicación hacen el agosto cada vez que una práctica irregular sale a la luz o el fundador de la compañía, Michael O’Leary, abre la boca.

Recordemos algunas de las geniales ideas de Ryanair, aquellas que han hecho de su reputación lo que es hoy.

-Dejar solo un baño en el avión

La compañía quería eliminar dos de los tres baños del avión para instalar seis asientos más en cada vuelo.

-Cobrar más a los pasajeros obesos.

-Dejar a los pasajeros de pie durante el vuelo.

-Ofrecer películas porno a bordo.

-Instalar asientos verticales para que los pasajeros viajen de pie.

-Eliminar el copiloto.

-Sustituir el cinturón de seguridad por pasamanos y correas

-Vender un calendario con sus azafatas en bikini.

Puede que todas estas propuestas ridículas sean en sí mismo una estrategia de comunicación diseñada para llamar la atención. Pero me pregunto ¿es efectiva? ¿Todo vale con tal de tener los precios más bajos? ¿Puede una compañía que ha cultivado de manera consciente una reputación pésima permanecer líder a lo largo de los años? En el caso de Ryanair parece que sí aunque yo no lo tengo tan claro.

Para empezar dudo de que basar una compañía única y exclusivamente en el precio sea una idea brillante. ¿Qué pasará si mañana aparece otra compañía que pueda ofrecer precios aún más bajos? O simplemente los mismos precios. ¿Con quién preferiría viajar la gente entonces?

Aparte de eso, es verdad que ahora mismo Ryanair se beneficia de no haber sufrido ningún accidente de relevancia, pero en el mundo de la aeronáutica eso puede cambiar en cualquier momento. Si eso pasa no faltaran quienes señalen que la racanería y el empeño por abaratar aún más los vuelos son los responsables de la catástrofe. Su mala reputación podría así convertirse en un serio inconvniente para superar la crisis.

Ryanair no promete nada aparte de un vuelo barato ¿es suficiente? No digo que toda estrategia de comunicación deba prometer experiencias de ensueño. Es más, defiendo que toda empresa debe buscar su factor diferenciador, la estrategia de comunicación que le permita diferenciarse de la competencia. Si esa estrategia es el precio bienvenido sea. Pero ¿tanto costaría cuidar un poco la reputación de tu compañía?

¿Qué creéis vosotros?

 

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